Haciendo la tesis, esquivándole al bulto, me puse a buscar videos interesantes. Encontré uno de un filósfo que mellamó la atención, decía que: "cualquier boludo puede tener un bloc". Feinman se llama el tipo, y a través de los links se llegaba a una clases de filosofía que daba en la tele...
Y el tipo, en la clase 1, habla bien de descartes, y dice dos frases célebres..
Dice de Descartes:
No hay nada más revolucionario que Dudar!
y descartes parece que dijo:
Voy a juzgar a partir de mí!
Grosa, vean la clase y van a entender.
La cosa es que dice que el tiempo y lo que hacemos es valioso porque somos mortales, y se pone a contar un cuento de Borges, los inmortales.
La conclusión de todo ¿? , Descubrí que mi desidia por estudiar, en el fondo, muy en el fondo, debe ser un indicio de que soy inmortal, juaz.
Y por si dudan de ello,les dejo algunos extractos del cuentito de Georgie Louis Borges
Esta me recordó a la ansiedad en la que vivimos....
"La codicia de ver a los Inmortales, de tocar la sobrehumana Ciudad, casi me vedaba dormir. Como si penetraran mi propósito, no dormían tampoco los trogloditas: al principio inferí que me vigilaban; luego, que se habían contagiado de mi inquietud, como podrían contagiarse los perros."
Esta habla de los inmortales, y la última frase, de que lo mío no es desidia, sino edonismo..
"El concepto del mundo como sistema de precisas compensaciones influyó vastamente en los Inmortales. En primer término, los hizo invulnerables a la piedad. He mencionado las antiguas canteras que rompían los campos de la otra margen; un hombre se despeñó en la más honda; no podía lastimarse ni morir, pero lo abrasaba la sed; antes de que le arrojaran una cuerda pasaron setenta años. Tampoco interesaba el propio destino. El cuerpo no era más que un sumiso animal doméstico y le bastaba, cada mes, la limosna de unas horas de sueño, de un poco de agua y de una piltrafa de carne. Que nadie quiera rebajarnos a ascetas. No hay placer más complejo que el pensamiento y a él nos entregábamos."
Y esta de porque por suerte a veces me pongo a estudiar...
"Entre los corolarios de la doctrina de que no hay cosa que no esté compensada por otra, hay uno de muy poca importancia teórica, pero que nos indujo, a fines o a principios del siglo X, a dispersarnos por la faz de la Tierra. Cabe en estas palabras Existe un río cuyas aguas dan la inmortalidad; en alguna región habrá otro río cuyas aguas la borren. El número de ríos no es infinito; un viajero inmortal que recorra el mundo acabará, algún día, por haber bebido de todos. Nos propusimos descubrir ese río."
Esta, a lo que decía Feinman...
"La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres."
Y por las dudas, por si este post fue muy largo, y muy, así, nariz parada, y yo-yo-yo, nos ninguneemos plageando a Borges, que años después de escribir el cuento se auto ninguneaba..
Cuando se acerca el fin, escribió Cartaphilus, ya no quedan imágenes del recuerdo; sólo quedan palabras. Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros, fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos.
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