Para responder a la pregunta primero debemos identificar al sujeto que debería ser beneficiado por el plan. El objetivo debería ser, en primera instancia, el mercado, ya que es el mercado el que está en crisis. Pero hay que tener en cuenta que el mercado es, en realidad, el total de la población en su aspecto económico.
Hace ya muchos años la teoría económica explicó que en situaciones de crisis como esta, donde se destruyó la confianza entre los agentes del mercado, aparecen rigideces que hacen que a pesar de la baja de los precios (salarios, tasas de interés, etcera) las cantidades comerciadas no aumenten. Por ello se requiere del Estado que, interviniendo, impulsa la actividad. Centrado en esta teoría es que el mundo, y el estado argentino, han generado planes para sostener a la economía. A esto hay que agregarle la idea del “multiplicador”. Esta dice que un peso gastado en alguna actividad de la economía genera un efecto en cadena que repercute positivamente en todas las actividades que estén relacionadas a la primera. Comprar verdura en la esquina, por ejemplo, beneficia al dueño del local, al mayorista, al encargado de transportarla, al agricultor, al proveedor de los insumos para la siembra, y así.
Entonces, parados sobre este marco teórico. ¿Tienen sentido los planes del gobierno? Para empezar, en el plan automotor por ejemplo, la mitad de los vehículos son brasileños; por lo tanto no hay mucho beneficio ahí para nuestro país, ya que el dinero termina yéndose al exterior. (le quitemos entonces un 50% a los resultados). Los vendedores consultados explican que los requisitos del plan son bastante restrictivos, generando que muchas veces los compradores sean personas que de todas formas hubieran accedido a la compra de un 0km. Estos compradores simplemente dejan de comprar a través de los planes ya existentes en las concesionarias y se pasan a la opción del gobierno -esto en la jerga se llama canibalización-. Como resultado no conseguimos, entonces, un verdadero aumento en la demanda, ya que es una compra que se hubiera producido de todas formas. Por último hay que agregar el problema que significó la incertidumbre que el Ejecutivo nacional imprimió en la ejecución de sus planes. Esta falta de claridad provocó inicialmente un congelamiento de la actividad, ya que los consumidores tomaron una actitud especulativa: decidieron suspender sus compras hasta que se aclare el panorama, profundizando aún más el estancamiento en el sector.
¿Benefició entonces a los locales comerciantes? Los encargados de los locales no parecen muy contentos. Todos concuerdan que la ayuda fundamental fue el gran interés que se generó en la gente, que se volvió a acercar luego de meses a las concesionarias. Sin embargo en los otros aspectos los gerentes no se muestran muy satisfechos y tratan de buscar el lado positivo del plan en medio de todas las inseguridades que este les generó.
¿Benefició a los empleados de las terminales? Lo sabremos en un par de meses cuando comprobemos si realmente aumentó la cantidad producida, como era la intención.
¿Benefició al consumidor? Algunos afortunados podrán, en un tiempo aún indeterminado, tener un auto financiado un poco más barato de lo que hubieran conseguido de otra manera.
Ante tantas dudas sobre los efectos positivos de la iniciativa oficial cabe preguntarse si realmente hubo algún favorecido. Y la respuesta parece estar en la misma interrogante. El principal beneficiado parece ser, justamente, un gobierno que busca, con sus propuestas, reconquistar el apoyo de una clase social (la que puede comprarse un 0 km) que a lo largo del 2008 decidió distanciarse de la administración actual. ¿Podrá el gobierno recuperar este cariño tan ansiado?
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3 comentarios:
Está bueno, hay que ver cómo repercute sobre el empleo, también.
Gracias Ana. Ese es el punto que me falta ver. ya pensaré como estudiarlo. Gracias
Don Pablo: Aqui estoy a pedido suyo.
Me gusta el articulo. La primera parte es correcta. Un enunciado teorico intuitivo con cierta base Keynesiana.
La segunda, sobre la practicidad del plan en si, tambien suena bien. Como dice Ana, faltaria ver el tema del empleo. Yo la verdad no conozco el plan a fondo, pero por lo que decis, yo por ejemplo te encuentro un contraargumento para romper el higuero: si bien puede que no haya efectos directos sobre la produccion, pueden existir efectos indirectos sobre el consumo.
A saber: como decis, el apoyo de una clase social. Armate un modelito donde el individuo tiene en un su funcion de utilidad el consumo ajeno. Establece una relacion positiva entre mi consumo y el del otro y "voila": porque hago un "follow" mi consumo aumenta. Habria que suponer alguna que otra cosita mas, pero lo que te quiero decir es que atraves de esta ilusion monetaria (por ponerle algun nombre coqueto), tenes una posible fluctuacion en el empleo.
Un abrazo.
Alex.
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